Con el tiempo, le herida se te ira del pensamiento
Y aunque el dolor es lento se seca con el sol
Lo el viento renace la alegría en el lamento
Y olvidare, cuanto llore
Hoy llorándote
Mañana recordando que
Cuando el alma del amor se aleja
Entero el corazón se desmadeja
Hoy llorándote
Diciendo y recordando que
Si la vida se deshoja entera
Nos vuelve a florecer la primavera
Con el tiempo la pena amainara en el sentimiento
Y aunque se amarre dentro
Se cura con el mar la fe es ensueño
se queda la tristeza medio en cueros
y alguna vez nombrándote
Hoy llorándote
Mañana recordando que
Cuando el alma del amor se aleja
Entero el corazón se desmadeja
Hoy llorándote
Diciendo y recordando que
Si la vida se deshoja entera
Nos vuelve a florecer la primavera
Hoy llorándote
Mañana recordando que
Cuando el alma del amor se aleja
Entero el corazón se desmadeja
Hoy llorándote
Diciendo y recordando que
Si la vida se deshoja entera
Nos vuelve a florecer la primavera
Se que morir es mas que estar un tiempo fuera
Se que vivir es entender que el cielo espera
miércoles, 15 de octubre de 2008
AMAINARÁ
QUIÉREME
Yo te quiero porque sobran las razones
porque el alma si no estas se queda en cueros
yo te canto en un puñado de canciones... que te quiero
Yo te juro que hay promesas para siempre
yo prometo no cansarme de quererte
yo no sé vivir sin ti... no sé ni puedo... yo te quiero
Yo te quiero... veneno que me des veneno bebo
yo te quiero... no busques ni motivos ni porqué
no quieras que te deje... no me dejes de querer
con lo mucho que te quiero... quiéreme
Yo te juro y jurar me esta prohibido
que te quiero desde siempre te he querido
porque no hay amor sin ti ni Dios sin cielo... yo te quiero
Sabes que te quiero... veneno que me des veneno bebo
yo te quiero... no busques ni motivos ni porqué
no quieras que te deje... no me dejes de querer
con lo mucho que te quiero... quiéreme
Yo te quiero... veneno que me des veneno bebo
yo te quiero... no busques ni motivos ni porqué
no quieras que te deje... no me dejes de querer
con lo mucho que te quiero... quiéreme
NADIE TE AMA MÁS QUE YO
En el mar más profundo me guardo el sentimiento
Y si el amor nos ata, lo esparciré en silencio
Haré que la ternura te llegue entre las olas
Y que el rocío del alba jamás te encuentre a solas
Que la espuma te arrulle dormido entre mis brazos
Y ser como la espuma besándote los labios y
Océanos en calma se harán en noches largas
Mar cálido, mar bravo, mar nuestro, mar salado
Mareas en movimiento que en el peor momento
Nos funda en un abrazo y sea el final del cuento
Que no hay amor perfecto sin ti, y que así
No habrá nadie que te quiera más que yo
Dentro y fuera de esta tierra, como yo
Puede ser que no lo veas, o tal vez que no lo creas
Bien lo sabe Dios, que en el mundo del amor
No habrá nadie que te quiera más que yo
En el mar más profundo inventaré mil sueños
Que caigan lentamente como del mismo cielo
En tus ojos cariño cerrados o despiertos
Y en medio de los años haré que sean eternos
Haré de mi un refugio cuando el dolor te duela
Porque en lo más hermoso también se tienen penas y
Océanos en calma se harán en noches largas...
No habrá nadie que te quiera más que yo...
NO SÉ MAÑANA
De algo estoy segura
Hoy no siento lo mismo
A veces dudo si mi corazón
Te ha hecho caer en un oscuro abismo
De algo estoy segura
Ya no eres el fantasma
Que me rondaba haciendo un callejón
Cada segundo donde te pensaba
No siento la llamada de tu piel
Ya no termino con la piel en llamas
No sé mañana, sé de hoy y
Hoy no es amor, no es ternura
No es odio, ni amargura
Hoy he salido de ti, bordeando la locura
Hoy no es pasión lo que siento
No es pena, ni tormento
Hoy he salido de ti y entre lágrimas
vi romperse el firmamento
De algo estoy segura
No sabes lo que sientes
Pero no quieres que me lleve el mar
Por si me pierdes entre la corriente
De algo estoy segura
Lo nuestro está en tus sueños
Y tienes miedo a hacerlos realidad
Por si descubres que así no te quiero
No siento ganas de luchar por ti
Ya no me dejas a morir por dentro
Te dejo la llamada de mi piel
Mientras decides sí o no te dejo
Y no te miento, sé que siento que
Hoy no es amor, no es ternura
No es odio, ni amargura
Hoy he salido de ti, bordeando la locura
Hoy no es pasión lo que siento
No es pena, ni tormento
Hoy he salido de ti y entre lágrimas
vi romperse el firmamento
YA NO SIENTO
Ya no tengo deseos de perseguirte
Ni de poner patas arriba tu escondite
Desdibujo en tus ojos mi mirada
Y lo que siento por ti se queda en nada
La magia se esfumo y todo se quebró sin mas
No me quedan ganas de llorar
Recoge todo y hecha andar
El mar ya se perdió
El tiempo se paro ya ves
Me dejaste abandonada sin querer
Trozos de ti veo caer
Soy un huracán destruyéndote
Trozos de ti mojándome
Que va ser de mi desterrándote
En silencio romperé trozos de ayer
En tu voz se entremezclan las mentiras
Con mil palabras de amor que están sin vida
Pido al mar que golpee contra tu alma
Y te salpique de mi cuando me vaya
La magia se esfumo y todo se quebró sin mas
No me quedan ganas de llorar
Recoge todo y hecha andar
El mar ya se perdió
El tiempo se paro ya ves
Me dejaste abandonada sin querer
Trozos de ti veo caer
Soy un huracán destruyéndote
Trozos de ti mojándome
Que va ser de mi desterrándote
Trozos de ti veo caer
Soy un huracán destruyéndote
Trozos de ti mojándome
Que va ser de mi desterrándote
En silencio romperé trozos de ayer
Trozos de ayer
Piénsame siempre dibujándote
Suéñame
Que va ser de mi
Que va ser de ti
Si el mar te moja el alma
De amor cuando me vaya
Si llegas cuando ya no este
Solo olvídame
En trozos de ayer
DONDE YA NO TE TENGO
Donde ya no te tengo
ha crecido una pena
que me araña por dentro
Donde ya no te tengo
de tanto suspirar
me escuece el sentimiento
Donde ya no te tengo
se marchó la alegría sin poder despedirse de mí
Y hay un trozo de alma donde ya no te tengo
que pregunta por ti
La vida es una vela
que va apagando el viento
esta lloviendo llanto
se me ha empedrado el cielo
me duele tanto el día
que el sol se evaporo
y de dolor parece que sólo quedo yo
Que te condene Dios que yo no puedo
arráncame la vida con todo lo que tengo
y que te condene Dios mi sufrimiento
Donde ya no te tengo
me quede viendo el vuelo
de una lágrima al viento
Donde ya no te tengo
me destapó tu amor
y todo se hizo invierno
Donde ya no te tengo
se apagó el firmamento y cayó el cielo encima de mí
Y hay un trozo de alma en mitad de este infierno
que pregunta por ti
Que te condene Dios que yo no puedo
arráncame la vida con todo lo que tengo
y que te condene Dios mi sufrimiento
... arráncame la vida con todo lo que siento
y que te condene Dios que yo te quiero
que te condene Dios que yo te espero.
CARTA URGENTE
Hay cosas que te escribo en cartas
Para no decirlas
Hay cosas que escribo en canciones
Para repetirlas
Hay cosas que estan en mi alma
Y quedaran contigo cuando me haya ido...
En todas acabo diciendo cuanto te he querido...
Hay cosas que escribo en la cama
Hay cosas que escribo en el aire
Hay cosas que siento tan mias....
Que no son de nadie
Hay cosas que escribo contigo
Hay cosas que sin ti no valen
Hay cosas y cosas...
Que acaban llegando tan tarde..
Hay cosas que se lleva el tiempo
Sabe dios a donde
Hay cosas que siguen ancladas
Cuando el tiempo corre
Hay cosas que estan en m i alma
Y quedaran conmigo cuando me haya ido...
Y en todas acabo sabiendo cuanto me has querido...
Hay cosas que escribo en la cama...
Hay cartas urgentes que llegan cuando ya no hay nadie
martes, 7 de octubre de 2008
AMOR PROHÍBIDO
Solo tú y yo sabemos lo que ignora la gente
al cambiar un saludo ceremonioso y frío,
porque nadie sospecha que es falso tu desvío,
ni cuánto amor esconde mi gesto indiferente.
Solo tú y yo sabemos porqué mi boca miente,
relatando la historia de un fugaz amorío;
y tú apenas me escuchas y yo no te sonrío…
y aún nos arde en los labios algún beso reciente.
Solo tú y yo sabemos que existe una simiente
germinando en la sombra de este surco vacío,
porque su flor profunda no se ve, ni se siente.
Y así, las dos orillas, tu corazón y el mío,
pues, aunque las separa la corriente de un río,
por debajo del río se unen secretamente.
POEMA DEL ADIOS
Te digo adiós y acaso te quiero todavía
Quizás no he de olvidarte... Pero te digo adiós
No sé si me quisiste... No sé si te quería
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.
....
Este cariño triste y apasionado y loco
Me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... No sé si te amé poco,
Pero si sé que nunca volveré a amar así.
....
Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo
Y el corazón me dice que no te olvidaré.
Pero al quedarme solo... Sabiendo que te pierdo,
Tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.
.....
Te digo adiós y acaso con esta despedida
Mi más hermoso sueño muere dentro de mí.
Pero te digo adiós para toda la vida,
Aunque toda la vida siga pensando en ti..
ELEGÍA PARA TI Y PARA MÍ
Yo seguiré soñando mientras pasa la vida,
y tú te irás borrando lentamente de mi sueño.
Un año y otro año caerán como hojas secas
de las ramas del árbol milenario del tiempo,
y tu sonrisa, llena de claridad de aurora,
se alejará en la sombra creciente del recuerdo.
Yo seguiré soñando mientras pasa la vida,
y quizá, poco a poco, dejaré de hacer versos,
bajo el vulgar agobio de la rutina diaria,
de las desilusiones y los aburrimientos.
Tú, que nunca soñaste mas que cosas posibles,
dejarás, poco a poco, de mirarte al espejo.
Acaso nos veremos un día, casualmente,
al cruzar una calle, y nos saludaremos.
Yo pensaré quizá: "Qué linda es todavía."
Tú quizá pensarás: "Se está poniendo viejo"
Tú irás sola, o con otro. Yo iré solo o con otra.
o tú irás con un hijo que debiera ser nuestro.
Y seguirá muriendo la vida, año tras año,
igual que un río oscuro que
corre hacia el silencio.
Un amigo, algún día, me dirá que te ha visto,
o una canción de entonces me traerá tu recuerdo.
Y en estas noches tristes de quietud y de estrellas,
pensaré en ti un instante, pero cada vez menos....
Y pasará la vida. Yo seguiré soñando;
pero ya no habrá un nombre
de mujer en mi sueño.
Yo ya te habré olvidado definitivamente
y sobre mis rodillas retozarán mis nietos.
(Y quizá, para entonces, al cruzar una calle,
nos vimos frente a frente, ya sin reconocernos.
Y una tarde de sol me cubrirán de tierra,
las manos para siempre cruzadas sobre el pecho.
Tú, con los ojos tristes y los cabellos blancos,
te pasarás las horas bostezando y tejiendo.
Y cada primavera renacerán las rosa,
aunque ya tú estés vieja,
y aunque yo me haya muerto.
CUANDO TE BESO
Cuando te beso,
todo un océano me corre por las venas,
nacen flores en mi cuerpo cual jardín,
y me abonas y me podas soy feliz ,
y sobre mi lengua se desviste un ruiseñor,
y entre sus alitas nos amamos sin pudor,
cuando me besas..
un premio Nóbel le regalas a mi boca.
Cuando te beso,
te abres y te cierras como ala de mariposa,
y bautiza tu saliva mi ilusión,
y me muerdes hasta el fondo la razón,
y un gemido se desnuda y sale de tu voz,
le sigo los pasos y me roba el corazón.
Cuando me besas,
se prenden todas las estrellas en la aurora,
sobre mi lengua se desviste un ruiseñor,
y entre sus alitas nos amamos sin pudor,
cuando me besas..
un premio Nóbel le regalas a mi boca.
Cuando te beso..
tiembla la luna sobre el río y se reboza.
SÓLO TENGO OJOS PARA TI
Sólo tengo ojos para tí
no te das cuenta, no lo has notado
Y te quiero más de lo que hoy puedo decir
Sólo tengo ojos para tí
Sólo busco el tiempo para tí
vaya manía de estar a tu lado
y lo eterno cabe, en tu minuto enamorado
Sólo tengo ojos para tí
Te veré como siempre en el rincón
donde guardo el corazón y tan sólo vives tú
y aunque el mar pierda una orilla
y el comienzo su partida
sólo tendré ojos para tí.
Sólo tengo ojos para tí
no de das cuenta, no lo has notado
Y te quiero más de lo que hoy puedo decir
Sólo tengo ojos para tí
Te veré como siempre en el rincón
donde guardo el corazón y tan sólo vives tú
y aunque el mar pierda una orilla
y el comienzo su partida
sólo tendré ojos para tí.
Sólo tengo ojos para tí
Sólo tengo ojos para tí
miércoles, 24 de septiembre de 2008
CÓMO DECIR DE PRONTO

Cómo decir de pronto:
tómame entre las manos,
no me dejes caer. Te necesito:
Acepta este milagro.
Tenemos que aprender a no asombrarnos
de habernos encontrado,
de que la vida pueda estar de pronto
en el silencio o la mirada.
Tenemos que aprender a ser felices,
a no extrañarnos
de tener algo nuestro.
Tenemos que aprender a no temernos
y a no asustarnos
y a estar seguros.
Y a no causarnos daño.
ESTE MIEDO DE MÍ, DE TI, DE TODO

Este miedo de ti, de mí... de todo,
miedo de lo sabido y lo entrevisto,
temor a lo esperado y lo imprevisto,
congoja ante la nube y ante el lodo.
Déjame estar. Así. ¿No te incomodo?...
Abajo ya es la noche, y hoy has visto
cómo acerca el temor: aún me resisto
pero me lleva a ti de extraño modo.
Déjate estar. No luches: está escrito.
Desde lejos nos llega, como un grito
o como un lerdo vértigo rugiente.
Me darás lo más dulce y más amargo:
una breve alegría, un llanto largo...
sé que voy al dolor. Inútilmente.
ESTÁ BIEN, SERÉ DULCE

Está bien. Seré dulce y obediente
o lo pareceré. Te da lo mismo:
Necesita, de pronto, tu egoísmo
que yo me quede así, sumisamente,
Sin sufrir, sin dolor, sin aliciente,
sin pasiones al borde del abismo,
sin mucha fe ni un gran escepticismo,
sin recordar la esclusa ni el torrente.
Necesitas las llamas sin el fuego,
que el fuego del amor no sea un juego
y que esté el rayo aquí, sin la tormenta.
Quieres que espere así, sin esperarte,
que te adore también sin adorarte
y estar clavado en mi, sin que te sienta.
ALMA DESNUDA

Soy un alma desnuda en estos versos,
Alma desnuda que angustiada y sola
Va dejando sus pétalos dispersos.
Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.
Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.
Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.
Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.
Alma que cuando está en la primavera
Dice al invierno que demora: vuelve,
Caiga tu nieve sobre la pradera.
Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.
Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice: libad sobre las cosas.
Alma que ha de morir de una fragancia
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.
Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega.
Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.
Alma que siempre disconforme de ella,
Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.
CÓMO LLENARTE, SOLEDAD

Cómo llenarte, soledad,
sino contigo misma...
De niño, entre las pobres guaridas de la tierra,
quieto en ángulo oscuro,
buscaba en ti, encendida guirnalda,
mis auroras futuras y furtivos nocturnos,
y en ti los vislumbraba,
naturales y exactos, también libres y fieles,
a semejanza mía,
a semejanza tuya, eterna soledad.
Me perdí luego por la tierra injusta
como quien busca amigos o ignorados amantes;
diverso con el mundo,
fui luz serena y anhelo desbocado,
y en la lluvia sombría o en el sol evidente
quería una verdad que a ti te traicionase,
olvidando en mi afán
cómo las alas fugitivas su propia nube crean.
Y al velarse a mis ojos
con nubes sobre nubes de otoño desbordado
la luz de aquellos días en ti misma entrevistos,
te negué por bien poco;
por menudos amores ni ciertos ni fingidos,
por quietas amistades de sillón y de gesto,
por un nombre de reducida cola en un mundo fantasma,
por los viejos placeres prohibidos
como los permitidos nauseabundos,
útiles solamente para el elegante salón susurrado,
en bocas de mentira y palabras de hielo.
Por ti me encuentro ahora el eco de la antigua persona
que yo fui,
que yo mismo manché con aquellas juveniles traiciones;
por ti me encuentro ahora, constelados hallazgos,
limpios de otro deseo,
el sol, mi dios, la noche rumorosa,
la lluvia, intimidad de siempre,
el bosque y su alentar pagano,
el mar, el mar como su nombre hermoso;
y sobre todo ellos,
cuerpo oscuro y esbelto,
te encuentro a ti, tú, soledad tan mía,
y tú me das fuerza y debilidad
como el ave cansada los brazos de la piedra.
Acodado al balcón miro insaciable el oleaje,
oigo sus oscuras imprecaciones,
contemplo sus blancas caricias;
y erguido desde cuna vigilante
soy en la noche un diamante que gira advirtiendo a los hombres,
por quienes vivo, aún cuando no los vea;
y así, lejos de ellos,
ya olvidados sus nombres, los amo en muchedumbres,
roncas y violentas como el mar, mi morada,
puras ante la espera de una revolución ardiente
o rendidas y dóciles, como el mar sabe serlo
cuando toca la hora de reposo que su fuerza conquista.
Tú, verdad solitaria,
transparente pasión, mi soledad de siempre,
eres inmenso abrazo;
el sol, el mar,
la oscuridad, la estepa,
el hombre y su deseo,
la airada muchedumbre,
¿qué son sino tú misma?
Por ti, mi soledad, los busqué un día;
en ti, mi soledad, los amo ahora.
domingo, 21 de septiembre de 2008
RECUERDA

Recuerda que la lluvia cayó porque yo quise
y porque tú quisiste me miraste al espejo
y me encontraste hermosa de verde y gabardina.
Recuerda que lloraste cogido de mi mano
y yo llené de besos tu infancia despoblada.
Recuerda que la noche llegó porque yo quise.
Y te miré a los ojos,
y te besé las manos,
y preparé tu ropa y el plato de naranjas.
Pero tuviste miedo.
Un miedo huraño y torvo.
Un miedo con relojes.
Recuerda que fue cierto.
TE HE QUERIDO, TÚ BIEN LO SABES

Te he querido, tu bien lo sabes.
Te he querido y te quiero
a pesar de ese hilo de luto que me hilvana
al filo de la tarde.
Y tengo miedo.
De la lluvia, del pájaro de nubes,
del silencio que llevo conmigo a todas partes.
Tengo miedo a la noche,
a quedarme encerrada entre alambres del sueño,
a la palabra olvido
y a tus brazos en forma de barrotes dorados.
Miedo a recorrer la casa y saberla vacía,
o a quererte, de nuevo, mucho mejor que antes.
No me abandones en esta larga ausencia.
Recuerda lo que he sido para ti otros inviernos:
el tiempo de querernos indefinidamente,
el mar,
los barcos que llegaban sin muertos a la orilla,
el ruido de las olas al fondo de la casa.
Y el viento,
recuerda el viento, amor, doblando las esquinas.
CARTA

Te escribiré mi amor, desde un sonido
de tierra apretujada,
desde un hondón, de pie, desde un frondoso
confín de llamaradas,
desde donde sus pétalos la Rosa
de los vientos deslava;
de allá te escribiré, a la luz profunda
de una estrella lejana,
desde donde me encuentres y no me encuentres
buscándome en el mapa,
te escribiré de asuntos de entereza
al punto fijo en que despunta el alba.
Desde el clamor del mar o de la tierra
te escribiré esta carta.
Desde el instante en que te supe hermosa
te escribiré esta carta.
Desde el sesgo de luz de tu sonrisa
te escribiré esta carta.
Te escribiré mi amor, desde la arena
removida en resguardo de la llama;
lejos de ti te escribiré, bañada
de sudor y esperando una batalla,
vestido de hojas y de estrellas verdes,
de monte oscuro y de llanura parda,
desde un cambio de sombra en la vigilia
te escribiré esta carta.
Desde el desvelo de los hombres bravos
te escribiré esta carta.
Te escribiré también desde la espera
y el anhelo mayor de la mirada;
lejos de ti te escribiré, tan lejos
que aproxime tu afán largas distancias,
desde el ruedo de sombras de una hoguera,
desde un sendero de cruzadas ramas,
desde un sol de acechanza y de una noche
que abriendo el puño alumbre las guitarras,
te escribiré desde el albor de un niño
de lluvia desdoblada.
¡Desde un vivac de imperativa lumbre,
te escribiré esta carta!


















